DE LA ARMONÍA HARTZ 3
   
   
  SEBASTIÁN DEFRANCHESCO
   
  MONONUCLEOSIS II/SÉPALO

No es amor la resultante;
cuando hunde sus dedos en los cabellos de ella,
apoyando el pulgar en su latente sien bordona,
rasguea un acorde tosco y disonante.

Y le es incómodo, a medias tintas,
con la cordura estando allí, a medio pelo.
Le amarga esa botánica insulsa
queriendo reverdecer con nudos bajo vientre un asombro sustraído;

un sépalo bien sabido,
en un tiempo atrás,
en un tiempo solo.
Cuando el paisaje se agudizó en un largo alfiler irisado y caliente
fijando el pasmo ante otra boca como un insecto ajusticiado en telgopor.

Un secuestro de,
por y para toda la vida
—y lo que resta es solo vacío a su lado—.

Mas puede sostener que aún morirá de amor,
porque al fin y al cabo será de ese modo,
extrañándose...

¿Dónde la chispa?
¿Dónde el momento excelso del fuego?

 
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